COMER COMO LOS HOMBRES DE LAS CAVERNAS: ¡VOLVAMOS A ATAPUERCA!18/07/10

Hombre ObesoEl título de este artículo, aunque muy expresivo, no refleja sino una realidad que hemos olvidado, quizás amparados en la superioridad que da el sabernos más evolucionados que nuestro predecesores, pero no por ello más inteligentes.
 
La tan en boga ´´Dieta Paleolítica´´ viene a demostrar que en realidad el enemigo número uno en la pérdida de peso no es la grasa, sino el carbohidrato que cuando no es utilizado por nuestro cuerpo, se transforma en una pesada ´´bolsa´´ de viaje de la que es difícil deshacerse.
 

La agricultura tiene tan sólo 10.000 años de historia, ese período de tiempo, impensable para nosotros, es apenas un suspiro en términos evolutivos.
El cuerpo humano acostumbrado a una vida itinerante con grandes esfuerzos físicos derivados de condiciones existenciales terriblemente adversas persiguiendo a la caza, encontró en la agricultura la posibilidad de obtener alimento de una manera más o menos estable; lo que a su vez permitió el desarrollo de la cultura, al liberarle de la pesada carga existencial que conlleva la búsqueda permanente de alimento.
 
Actualmente, el organismo del ser humano aún no ha tenido tiempo a acostumbrarse del todo a la hora de metabolizar los hidratos de carbono provenientes de la mayoría de los alimentos que la agricultura nos ofrece. Aunque existen diversos grados de tolerancia según las personas, en general es bajo (ocurre lo mismo, por ejemplo, con la lactosa-azúcar de la leche- derivada de la leche en las poblaciones de origen negroide).
 
Puesto que todos sabemos que el aumento de peso se produce cuando la ingesta calórica está por encima de los requerimientos basales, es determinante conocer quién es el  responsable de este aumento.
 
Como ya he anticipado, la vida de nuestros antepasados, físicamente muy exigente, requería unos niveles calóricos muy superiores a los de la sociedad moderna, pese a ello, se las arreglaban para sobrevivir a base de una dieta alimenticia que se basaba en: carnes, pescados, verduras(carbohidratos de lenta absorción)frutas y frutos secos; y ocasionalmente carbohidratos de media-alta absorción, como por ejemplo: el arroz o el trigo que brotaba salvajemente
 
Esa dieta, mantenía niveles de grasa y proteínas muy altos, pero bajos de carbohidratos. Salvando las exigencias cerebrales en cuanto a glucosa y evitando el peligro que la falta crónica de carbohidratos origina(cetosis),cubría perfectamente las necesidades nutricionales de una vida, no olvidemos, mucho más exigente en términos físicos que la nuestra.
 
De todo ello se puede fácilmente concluir que los carbohidratos, y no las grasas, son los principales artífices de la auténtica ´´plaga´´ de obesidad que estamos viviendo en el primer mundo pese a la tradicional culpabilidad de la grasa; lo que no es impedimento para reconocer que el consumo de grasa no ha de superar el 25 % de los requerimientos nutricionales diarios.
 
El cuerpo humano no sabe si tiene la nevera llena de comida o si va a tardar tres semanas en cazar el siguiente antílope, así que cuando se inicia la tan consabida dieta veraniega para entrar en el bikini, aunque en un inicio se queman grasas rápidamente esta tendencia se detiene y comienza a degradar músculo para obtener de ahí las reservas de glucógeno necesarias. Nuestra condición de animales ahorradores que entre otras cosas ha sido uno de los factores que nos ha convertido en lo que somos, es clara.
 
Es por ello que la grasa permanece donde estaba, con el peligro del “efecto rebote” que este tipo de dietas origina al retornar a la alimentación habitual.
 

Creo que combinar días de bajo consumo en carbohidratos (aproximadamente de 100-150 gr) y días de consumo normal (250-300 gr) se producen los mejores resultados a la hora de perder grasa, combinado eso sí, con 3 días semanales de actividad física aeróbica y a ser posible unida a ejercicios con pesas o resistencias.
 
Concluyendo, demasiados carbohidratos si no se utilizan se convierten en grasa. Paradójicamente los modelos de pirámide alimenticia actual sitúan en la base a estos nutrientes. Si a ello añadimos una crónica falta de actividad física en los países desarrollados, las enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad, se proyectan como las enfermedades del futuro, que ya lo son; y todo ello, no lo olvidemos, por el exceso calórico del que afortunadamente podemos disfrutar en el mal llamado primer mundo.
 
Quizá sea conveniente mirar de vez en cuando al pasado y recuperar lo que una vez fue la base de nuestra vida, aunque cualquier tiempo pasado no sea mejor por definición.

Escrito por Rafa en cuerpo, nutrición.

Un comentario a “COMER COMO LOS HOMBRES DE LAS CAVERNAS: ¡VOLVAMOS A ATAPUERCA!”

  1. Definitivamente esa pirámide alimenticia es totalmente errónea. Lo primero que deberían comerse en más cantidad son las PROTEÍNAS, luego los alimentos verdes (vegetales, frutas, etc.) y todos los carbohidratos deberían estar en la punta.

    Posted by Carlos on 12/13/09 Enero 12th, 2011 at 22:27

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